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internet
Configurar servidor DHCP en Ubuntu y Debian
20 feb 2010
Que es DHCP ?
Un servidor Dynamic Host Configuration Protocol (DHCP) asigna dinámicamente las direcciones IP y otras configuraciones de una red determinada a otros ordenadores clientes que estan conectados a la red. Esto simplifica la administración de la red y hace que la conexión de nuevos equipos a la red sea mucho más fácil.
Todas las direcciones IP de todos los equipos se almacenan en una base de datos que reside en un servidor.
Un servidor DHCP puede proporcionar los ajustes de configuración utilizando dos métodos
Rango de Direcciónes
Este método se basa en la definición de un grupo de las direcciones IP para los clientes DHCP (tambien llamado IP address pool) que suministran sus propiedades de configuración de forma dinámica segun lo soliciten los ordenadores cliente. Cuando un cliente DHCP ya no está en la red durante un período determinado, la configuración vence y la direccion ip del poll es puesta en libertad el uso de otros clientes DHCP.
Dirección MAC
Este método se basa en utilizar el protocolo DHCP para identificar la dirección de hardware única de cada tarjeta de red conectada a la red y luego es asignada una configuracion constante asi como la misma direccion IP cada vez que la configuración de DHCP del cliente realiza una petición al servidor DHCP desde el mismo dispositivo de red.
Instalar un servicio DHCP en Ubuntu y Debian
Para instalar el servidor de asignacion automatica de direccion IP ejecutamos el comando:
sudo apt-get install dhcp3-server
Este sencillo paso instala el servidor en nuestro linux.
Configurando el servidor DHCP
En el caso que tengan dos interfaces de red (NIC) en su servidor Linux tienen que seleccionar cual van a utilizar para escuchar las peticiones DHCP. Para configurar el servicio, editamos el archivo /etc/default/dhcp3-server, y cambiamos INTERFACES=”eth0″ por la tarjeta de red interna.
Es necesario hacer una copia de seguridad del archivo de configuracion:
cp /etc/dhcp3/dhcpd.conf /etc/dhcp3/dhcpd.conf.back
Configurar utilizando el metodo de rango de direcciones (IP pool)
Editamos la configuracion tecleando:
sudo vi /etc/dhcp3/dhcpd.conf
Y en este archivo cambiamos las siguientes secciones
default-lease-time 600; max-lease-time 7200;
option subnet-mask 255.255.255.0; option broadcast-address 192.168.1.255; option routers 192.168.1.1; option domain-name-servers 192.168.1.9, 192.168.1.10; option domain-name “guatewireless.org”;
subnet 192.168.1.0 netmask 255.255.255.0 {
range 192.168.1.10 192.168.1.200;
}
Guardamos y salimos del archivo. El texto anterior configura el servidor DHCP con los siguientes parametros:
- Asignacion a los clientes direcciones IPs del rango de 192.168.1.10 hasta 192.168.1.200
- Prestara la direccion IP por un minimo de 600 segundos, y como maximo permitido de 7200 segundos.
- Determina la mascara de subred a 255.255.255.0
- Direccion de broadcast de 192.168.1.255
- Como gateway/pasarela de red/router la direccion 192.168.1.1
- Y los servidores 192.168.1.9 y 10 como sus servidores DNS
Configurar utilizando el metodo de direcciones MAC
Con este metodo se puede reservar algunas o todas las direcciones IP de nuestra red para determinadas maquinas. Como podran ver la configuracion es muy parecida a la anterior, con la salvedad que para reservar la asignacion de una IP a una determinada NIC (network card interface) debemos de utilizar la etiqueta host
default-lease-time 600; max-lease-time 7200;
option subnet-mask 255.255.255.0; option broadcast-address 192.168.1.255; option routers 192.168.1.1; option domain-name-servers 192.168.1.9, 192.168.1.10; option domain-name “guatewireless.org”;
subnet 192.168.1.0 netmask 255.255.255.0 {
range 192.168.1.10 192.168.1.200;
}
host oracle{
hardware ethernet 00:03:47:31:e1:7f;
fixed-address 192.168.1.20;
}
host printer {
hardware ethernet 00:03:47:31:e1:b0;
fixed-address 192.168.1.21;
}
Ahora reiniciamos el servidor dhcp ejecutando el siguiente comando:
sudo /etc/init.d/dhcp3-server restart
Configurar el cliente DHCP en Linux Ubuntu
Si dean configurar un escritorio o maquina con linux como cliente DHCP seguimos los siguientes pasos:
- Editamos el archivo de interfaces de red
sudo vi /etc/network/interfaces
- Debemos de tener las siguientes lineas, tomando en cuenta que eth0 es un ejemplo
auto lo eth0 iface eth0 inet dhcp iface lo inet loopback
- Salvamos y salimos del archivo
- Reiniciamos los servicios de red de Linux Ubuntu
sudo /etc/init.d/networking restart
Para poder conocer las direcciones asignadas a las maquinas clientes
tail -n 15 /var/lib/dhcp3/dhclient.*.leases Fuente: http://www.guatewireless.org
Red SOStenible
12 ene 2010
Consideramos imprescindible la retirada de la disposición final primera de la Ley de Economía Sostenible por los siguientes motivos:
1 -Viola los derechos constitucionales en los que se ha de basar un estado democrático en especial la presunción de inocencia, libertad de expresión, privacidad, inviolabilidad domiciliaria, tutela judicial efectiva, libertad de mercado, protección de consumidoras y consumidores, entre otros.
2 – Genera para la Internet un estado de excepción en el cual la ciudadanía será tratada mediante procedimientos administrativos sumarísimos reservados por la Audiencia Nacional a narcotraficantes y terroristas.
3 – Establece un procedimiento punitivo “a la carta” para casos en los que los tribunales ya han manifestado que no constituían delito, implicando incluso la necesidad de modificar al menos 4 leyes, una de ellas orgánica. Esto conlleva un cambio radical en el sistema jurídico y una fuente de inseguridad para el sector de las TIC (Tecnología de la Información y la Comunicación). Recordamos, en este sentido, que el intercambio de conocimiento y cultura en la red es unmotor económico importante para salir de la crisis como se ha demostrado ampliamente.
4 – Los mecanismos preventivos urgentes de los que dispone la ley y la judicatura son para proteger a toda ciudadanía frente a riesgos tan graves como los que afectan a la salud pública. El gobierno pretende utilizar estos mismos mecanismos de protección global para beneficiar intereses particulares frente a la ciudadanía. Además la normativa introducirá el concepto de “lucro indirecto”, es decir: a mí me pueden cerrrar el blog porque “promociono” a uno que “promociona” a otro que linka a un tercero que hace negocios presuntamente ilícitos
5 – Recordamos que la propiedad intelectual no es un derecho fundamental contrariamente a las declaraciones del Ministro de Justicia, Francisco Caamaño. Lo que es un derecho fundamental es el derecho a la producción literaria y artística.
6 – De acuerdo con las declaraciones de la Ministra de Cultura, esta disposición se utilizará exclusivamente para cerrar 200 webs que presuntamente están atentando contra los derechos de autor. Entendemos que si éste es el objetivo de la disposición, no es necesaria, ya que con la legislación actual existen procedimientos que permiten actuar contra webs, incluso con medidas cautelares, cuando presuntamente se esté incumpliendo la legalidad. Por lo que no queda sino recelar de las verdaderas intenciones que la motivan ya que lo único que añade a la legislación actual es el hecho de dejar la ciudadanía en una situación de grave indefensión jurídica en el entorno digital.
7 – Finalmente consideramos que la propuesta del gobierno no sólo es un despilfarro de recursos sino que será absolutamente ineficaz en sus presuntos propósitos y deja patente la absoluta incapacidad por parte del ejecutivo de entender los tiempos y motores de la Era Digital.
La disposición es una concesión más a la vieja industria del entretenimiento en detrimento de los derechos fundamentales de la ciudadanía en la era digital.
La ciudadanía no puede permitir de ninguna manera que sigan los intentos de vulnerar derechos fundamentales de las personas, sin la debida tutela judicial efectiva, para proteger derechos de menor rango como la propiedad intelectual. Dicha circunstancia ya fué aclarada con el dictado de inconstitucionalidad de la ley Corcuera (o ley de patada en la puerta). El Manifiesto en defensa de los derechos fundamentales en Internet, respaldado por más de 200 000 personas, ya avanzó la reacción y demandas de la ciudadanía antes la perspectiva inaceptable del gobierno.
Para impulsar un definitivo cambio de rumbo y coordinar una respuesta conjunta, el 9 de enero se ha constituido la “Red SOStenible” una plataforma representativa de todos los sectores sociedad civil afectados. El objetivo es iniciar una ofensiva para garantizar una regulación del entorno digital que permita expresar todo el potencial de la Red y de la creación cultural respetando las libertades fundamentales.
En este sentido, reconocemos como referencia para el desarrollo de la era digital, la Carta para la innovación, la creatividad y el acceso al conocimiento, un documento de síntesis elaborado por más de 100 expertos de 20 países que recoge los principios legales fundamentales que deben inspirar este nuevo horizonte.
En particular, consideramos que en estos momentos es especialmente urgentes la implementación por parte de gobiernos e instituciones competentes, de los siguientes aspectos recogidos en la Carta:
1 – Las/os artistas como todos los trabajadores tienen que poder vivir de su trabajo (referencia punto 2 “Demandas legales“, párrafo B. “Estímulo de la creatividad y la innovación”, de la Carta);
2 – La sociedad necesita para su desarrollo de una red abierta y libre (referencia punto 2 “Demandas legales“, párrafo D “Acceso a las infraestructuras tecnológicas”, de la Carta);
3 – El derecho a cita y el derecho a compartir tienen que ser potenciado y no limitado como fundamento de toda posibilidad de información y constitutivo de todo conocimiento (referencia punto 2 “Demandas legales“, párrafo A “Derechos en un contexto digital”, de la Carta);
4 – La ciudadanía debe poder disfrutar libremente de los derechos exclusivos de los bienes públicos que se pagan con su dinero, con el dinero publico (referencia punto 2 “Demandas legales“, párrafo C “Conocimiento común y dominio público”, de la Carta);
5 -Consideramos necesaria una reforma en profundidad del sistema de las entidades de gestión y la abolición del canon digital (referencia punto 2 “Demandas legales“, párrafo B. “Estímulo de la creatividad y la innovación”, de laCarta).
Por todo ello hoy se inicia la campaña INTERNET NO SERA OTRA TELE y se llevarán a cabo diversas acciones ciudadanas durante todo el periodo de la presidencia española de la UE.
Consideramos particularmente importantes en el calendario de la presidencia de turno española el II Congreso de Economía de la Cultura (29 y 30 de marzo en Barcelona), Reunión Informal de ministros de Cultura (30 y 31 de marzo en Barcelona) y la reunión de ministros de Telecomunicaciones (18 a 20 de abril en Granada).
La Red tiene previsto reunirse con representantes nacionales e internacionales de partidos políticos, representantes de la cultura y legaciones diplomáticas.
Firmado Red SOStenible
Manifiesto en defensa de los derechos fundamentales en internet
3 dic 2009
1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.
Vía Barrapunto.
“Hackers”. Una fama inmerecida.
14 oct 2009
A pesar de que el término hacker se asocia con la piratería informática, el grupo nació en el MIT a principios de los sesenta intentando optimizar un primitivo ordenador.
Lo habitual es llamar hackers a los piratas informáticos, pero es un uso incorrecto de ese término. En realidad, un hacker es una persona que disfruta aprendiendo todo lo posible de un sistema para sacarle el máximo partido posible. Según el Diccionario del Hacker , de Eric S. Raymond, un hacker es la «persona que disfruta con la exploración de los detalles de los sistemas programables y cómo aprovechar sus posibilidades, al contrario que la mayoría de los usuarios, que prefieren aprender solo lo imprescindible».
Así, es más que probable que un hacker sea capaz de explotar cualquier agujero de seguridad para colarse en un ordenador o en una red, pero, según reza la ética del hacker , nunca causará daños en este ni lo hará para beneficio propio.
El término adecuado para los piratas informáticos es el de cracker , que es quien busca la forma de poder introducirse en ordenadores o redes ajenas con el objeto de llevarse información, modificarla o manipularla en beneficio propio.
Pero a principios de los noventa se llevaron a cabo varias detenciones de crackers, que se presentaron a sí mismos como hackers a las autoridades y los medios de comunicación. Los primeros usuarios de ordenadores en adoptar el nombre de hackers fueron unos estudiantes del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT). Eran miembros de el Subcomité de Señales y Energía del Tech Model Railroad Club (Club de Modelos de Trenes), una de las fraternidades del Instituto. En la fraternidad convivían dos grupos. Unos se encargaban de construir los modelos de los trenes, edificios y paisajes que formaban la parte visible de la instalación. Otros, el subcomité, tenían a su cargo el diseño, mantenimiento y mejora de El Sistema, que era el nombre que le daban a lo que quedaba bajo los tableros y hacía funcionar los trenes y que permitía controlarlos, en cuya mejora estaban trabajando continuamente los «ingenieros» del club.
Via: microsiervos
El verdadero origen de Internet
30 sep 2008
La idea de Taylor
Aunque se ha repetido hasta la saciedad que Internet tiene su origen en un proyecto militar estadounidense para crear una red de ordenadores que uniera los centros de investigación dedicados a labores de defensa en la década de los 60 en los Estados Unidos y que pudiera seguir funcionando a pesar de que alguno de sus nodos fuera destruido por un hipotético ataque nuclear, los creadores de ARPANET, la red precursora de Internet, no tenían nada parecido en mente y llevan años intentando terminar con esta percepción.
Internet surgió en realidad de la necesidad cada vez más acuciante de poner a disposición de los contratistas de la Oficina para las Tecnologías de Procesado de la Información (IPTO) más y más recursos informáticos. El objetivo de la IPTO era buscar mejores maneras de usar los ordenadores, yendo más allá de su uso inicial como grandes máquinas calculadoras, pero se enfrentaba al serio problema de que cada uno de los principales investigadores y laboratorios que trabajaban para ella parecían querer tener su propio ordenador, lo que no sólo provocaba una duplicación de esfuerzos dentro de la comunidad de investigadores, sino que además era muy caro; los ordenadores en aquella época eran cualquier cosa menos pequeños y baratos.
Robert Taylor, nombrado director de la IPTO en 1966, tuvo una brillante idea basada en las ideas propuestas por J. C. R. Licklider en un artículo llamado Man-Computer Symbiosis (aquí está en formato PDF junto con otro artículo de Licklider llamado The Computer as a Communication Device): ¿Por qué no conectar todos esos ordenadores entre si? Al construir una serie de enlaces electrónicos entre diferentes máquinas, los investigadores que estuvieran haciendo un trabajo similar en diferentes lugares del país podrían compartir recursos y resultados más facilmente y en lugar de gastar el dinero en media docena de caros ordenadores distribuidos por todo el país, la ARPA (Agencia para Proyectos de Investigación Avanzados, agencia de la que dependía la IPTO de Roberts; hoy en día se llama DARPA) podría concentrar sus recursos en un par de lugares instalando allí ordenadores muy potentes a los que todo el mundo tendría acceso mediante estos enlaces.
Con esta idea en mente Taylor se fue a ver a su jefe, Charles Herzfeld, el director de la ARPA, y tras exponer sus ideas le dijo que podrían montar una pequeña red experimental con cuatro nodos al principio y aumentarla hasta aproximadamente una docena para comprobar que la idea podía llevarse a la práctica.
El problema terminal
El Departamento de Defensa, del que a su vez depende la ARPA, era en aquel entonces el más grande comprador de ordenadores del mundo, pero dado que existían muy pocas posibilidades, tanto por las leyes existentes como por las necesidades técnicas a la hora de hacer la compra, de que todos los ordenadores se compraran al mismo fabricante, y dado que los ordenadores de cada fabricante funcionaban de forma distinta a las de los demás, una de las prioridades de este Departamento era la de encontrar una manera de estandarizar la forma de trabajar con todos estos ordenadores para optimizar su uso.
Si la red funciona, le dijo Taylor a Herzfeld, sería posible interconectar ordenadores de diferentes fabricantes, y el problema de escoger un fabricante u otro se vería disminuido, eliminando el problema terminal, que era como Taylor llamaba al tener que usar una terminal y procedimientos diferentes para acceder a cada tipo de ordenador; de hecho, una de las cosas que más frustrante le resultaba a Taylor, porque le parecía extremadamente ineficaz, era tener que tener tres terminales diferentes instalados en su despacho para acceder a otros tantos ordenadores, y que conectarse a cada uno requiriese un procedimiento distinto.
En sólo 20 minutos
A Herzfeld le encantó esa posibilidad, y probablemente esos argumentos hubieran bastado para convencerle, pero es que además otra de las ideas de Taylor era que la red podía ser resistente a fallos, de tal modo que si un ordenador de la red fallaba, los demás podrían seguir trabajando, lo que redundaría en una mayor disponibilidad de los limitados recursos disponibles.
Le preguntó a Taylor si sería difícil de hacer, a lo que éste contestó que no, que en realidad ya sabían como hacerlo. “Estupenda idea” dijo Herzfeld, y asígnó un millón de dólares al proyecto.
Se cuenta que Taylor debió batir un record de velocidad a la hora de conseguir dinero para su proyecto, pues aunque en aquel entonces se decía que por lo general sólo se necesitaba media hora para aconseguir financiación de la ARPA si se tenía una buena idea, él la consiguió en sólo veinte minutos, todo un récord por su parte y, sin duda, una de las inversiones más acertadas y rentables por parte de la ARPA en toda su historia.
El probable origen de la confusión
La idea de que ARPANET surgió como un proyecto militar para proteger la seguridad nacional frente a un ataque nuclear parece tener su origen en dos hechos muy concretos cuya importancia se ha ido exagerando con el tiempo y que han eclipsado las intenciones reales de sus creadores.
El primero de ellos es que ARPANET fue creada y puesta en marcha por una agencia del Departamento de Defensa de los Estados Unidos, aunque en aquella época la ARPA, fiel todavía al concepto original que llevó al presidente Eisenhower a su creación, se dedicaba a financiar investigaciones académicas de cualquier tipo con el objetivo de asegurarse de que los Estados Unidos no se quedaran atrás en el desarrollo tecnológico, independientemente de la posible aplicación militar de lo que se investigaba.
El otro factor que contribuyó a la creación de esta leyenda acerca del origen de ARPANET fue que sus creadores incorporaron en el diseño, con el objeto de hacerlo más resistente a posibles fallos de los ordenadores o de las líneas de comunicación que lo integraban, las ideas de Leonard Kleinrock acerca de conmutación de paquetes publicadas en su libro de 1964 titulado Communication Nets.
En esta área también trabajaban Paul Baran y Donald Davies, quienes llegaron independientemente a conclusiones similares a las de Kleinrock, lo que sirvió para confirmar lo acertado de la decisión del equipo de ARPANET de utilizar las ideas de Kleinrock cuando en 1968 se reunieron para comparar los resultados de las tres líneas de investigación.
El problema está en que Baran, un ingeniero eléctrico que trabajaba para la RAND Corporation, había estudiado estos temas motivado en efecto en gran medida por la gran tensión existente entre los Estados Unidos y la Unión Soviética en los años 60 y al temor que ésta conllevaba de que un ataque nuclear pudiera destruir las estructuras de comando y control del ejército, mientras que Davies, un científico británico que trabajaba en el National Physical Laboratory, había llegado a sus conclusiones en busca de una red de comunicaciones pública más rápida y flexible que las existentes, aspecto que interesaba bastante más a los creadores de ARPANET que la posibilidad de la red de sobrevivir a una guerra nuclear.
De hecho, en la entrada correspondiente al mes de marzo de 1964 de la cronología de Internet que mantiene Larry Roberts se puede leer:
First Paper on Secure Packetized Voice, Paul Baran, “On Distributed Communications Networks”, IEEE Transactions on Systems. It is from this paper that the rumor was started that the Internet was created by the military to withstand nuclear war. This is totally false. Even though this Rand work was based on this premise, the ARPANET and the Internet stemmed from the MIT work of Licklider, Kleinrock and Roberts, and had no relation to Baran’s work.
Desafortunadamente, la idea de la destrucción nuclear vende más, y es la que se sigue perpetuado a pesar de todos los esfuerzos de Taylor, Kleinrock y compañía.
Si te interesa saber más acerca del verdadero origen de Internet y del grupo de ingenieros e investigadores que la crearon, y el inglés no es problema, seguro que Where Wizards Stay Up Late: The Origins of the Internet, de Katie Hafner y Matthew Lyon, no te decepciona.
Via: Microsiervos.com
Este artículo fue publicado originalmente el 1 de diciembre de 1996 en el periódico El Ideal Gallego. Más tarde se publicó como especial en la web de iWorld, la revista de Internet e IDG -donde ya no está disponible- y ligeramente retocado en el libro Ciencia y Tecnología en Iberoamérica editado por la OEI;
El español tiene poco impacto en Internet
29 mar 2007
Un informe sobre la difusión del español en Internet, realizado por la consultora Accenture para la Fundación de la Lengua Española, señala que solo el 4,6% de las páginas en Internet están escritas en español, frente al 45% en inglés. El informe también muestra el desequilibrio de los contenidos en español en relación con el número de usuarios hispanohablantes, una proporción muy inferior a lenguas como el francés, el inglés o el alemán.